Después de la tormenta. Por Lizbeth Valderrama.

En recuerdo a mi hermoso Néstor Jesús, quiero compartir nuestra historia y digo “nuestra” porque así lo fue, Néstor y yo, simbióticos, juntos, un solo ser.

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Tal vez la idea de tener un hijo, años atrás, no era para mí… Hasta que un día encontré un gran amor… Mi gran amor, que así como yo, ha enfrentado huracanes y todo tipo de tormentas… Nos enamoramos, nos comprometimos: Él conmigo, yo con él, sin testigos, sin papeles, sin sociedad… Sólo él y yo… Y la más grande ilusión se hizo llegar… Un bebé, el bebé que tanto anhelaba… Toda ilusión, todo amor se concentró en mi pancita… Aún estando separados por los kilómetros, nos unía una criatura divina…

“Positivo”, leí en la prueba de laboratorio y mis lágrimas de felicidad rodaban por mis mejillas. ¿yo? ¿Embarazada? ¡Era un milagro! Pues ocho años atrás me detectaron endometriosis y fui sometida a una cirugía. Y ahora estaba embarazada ¡¡¡Genial!! El primer hijo, el heredero ¡¡El primer nieto para mis papás!!

Mis primeros meses de embarazo fueron perfectos, nunca tuve mareos, náuseas o esos síntomas comunes del los que había escuchado. Mi temor era desmayarme frente a mis alumnos en medio de la clase y que no me pudieran cargar ¡¡¡jajajaja!!! Afortunadamente no fue así.  Por seguridad dejé de viajar las horas para llegar a mi amado. Ya no hubo esas escapadas en fines de semana largos (días festivos en México) para ir a verlo.

A los cuatro meses nos confirmaron que era un niño, y yo no paraba de reír al ver el hijo tan descaradito que iba a tener, pues se dejó ver todas sus partecitas en el ultrasonido. Sin embargo, el médico detectó que la arteria izquierda de la placenta estaba más delgada y me explicó que podrían pasar tres cosas: hipertensión, atraso en el crecimiento del bebé o que el bebé fuera prematuro. Por supuesto la preocupación se dio en ese instante pero tenía que seguir adelante con toda la fe.

En febrero, aprovechando el cambio de semestre, decidí  viajar a la Sierra, donde estaba mi amado. Siete meses de embarazo teníamos. Sin embargo, yo sentía algo extraño en mi cuerpo, la pancita no era tan grande como esperaba, el peso que había subido no era mucho y estaba casi segura que lo que había subido era del pretexto de los antojitos y no del bebé. En ese viaje empecé a tener unos dolores terribles de cabeza que me hicieron despertar en la madrugada, consultamos a un doctor (en la Sierra) pero no encontraron nada. El médico nos dijo que el tamaño del bebé coincidía perfecto con las semanas que decía tener.

De regreso, mis pies se hincharon exageradamente por días. Fui a urgencias del centro de salud que me otorga mi trabajo e inmediatamente hablaron a un especialista y me internaron. Mi presión arterial estaba altísima, el dolor de cabeza era un indicador. Duré 8 días internada, al día siguiente de mi alta me festejaron el Baby Shower pero para el atardecer estaba nuevamente internada con la presión arterial alta, y ahí empezó nuestro peregrinar. Nos dijeron que el bebé pesaba menos de lo que debía y, aunque yo preguntaba qué estaba pasando, lo único que me decían era que todo ultrasonido podría tener más menos dos semanas de diferencia. Me incapacitaron para que tuviera reposo.

EL NIÑO NO CRECE

A la semana 34, el doctor particular me confirmó el retraso de crecimiento del niño. Parecía un niño de 30 semanas. El cálculo era para el percentil 1 y me sugirió la interrupción del embarazo inmediata.  Mi corazón se aceleró sólo de pensar en semejante posibilidad y decidí irme a casa y estar en cama descansando.

A la semana siguiente fui a otra revisión. El bebé seguía sin crecer. Solicité el ultrasonido en cuarta dimensión y ahí, después de varios minutos, Néstor dejó ver su mandibulita retraída. Vi la cara del médico y el corazón parecía salírseme del pecho.

Aquella ecografía no se parecía a los ultrasonidos que había visto de otros bebés. Se supone que todos los bebés se parecen, pero como toda mamá pensé: “Mi hijo es hermoso y diferente porque es especial”. La sospecha fue un síndrome de Pierre Robin contra una trisomía 18 que el médico particular escribió para el médico de Gobierno.

Como nadie se atrevía a decirme nada, yo misma busqué en internet.  Mi llanto fue más doloroso al ver lo que tal vez tendría mi hijo, máxime cuando siempre descartaron malformaciones en el niño.

Me hicieron 2 ultrasonidos más en dos hospitales diferentes. Nadie me podía confirmar lo que pasaba y la conclusión fue que había que adelantar el alumbramiento. Al día siguiente, el mismo día que iniciaba la semana 36,  ya estaba preparada para la cesárea.

El 21 de marzo, en espera de la cesárea, escuchaba latir el corazón de mi Néstor y me relajaba quedándome dormida de vez en cuando hasta que, de repente, su corazón se fue apagando y fue entonces cuando los doctores intervinieron de emergencia. Sólo le pedía a Dios que me diera la oportunidad de conocerlo, de abrazarlo, de besarlo y de sentirlo aunque fuera una sola vez.

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Tras la cesárea, aún atontada por la anestesia, pregunté por Néstor y me dijeron que lo habían llevado a Neonatos. Me lo imaginaba pequeñito y solito. Pregunté entonces al joven que se hizo cargo de llevarlo que si su piochita estaba retraída y me dijo que sí, que además tenía su manita y su piecito mal, y que había pesado 1.690 gramos, casi la mitad que un niño de su edad. Yo sonreí, mientras mis lágrimas caían por mis mejillas ¿Qué había pasado? ¿En qué momento cambiaron todas las cosas si todo iba tan bien?

AUSENTE

No logro recordar el momento en que lo conocí. Yo sentía que un tren me había atropellado. Caminaba como una autónoma. Mi cuerpo estaba aquí pero mi mente estaba no sé dónde. Recuerdo que estaba sentada en una silla de un pasillo del hospital, a la entrada de Neonatología. No sé qué hacía yo allí, porque no permitían que hubiera gente ajena al personal en esa zona. Llegó el genetista y me miró, tal vez queriendo ver si en mi rostro había características similares. “Treacher Collins”, le escuché decir. Yo lo miraba serena, pero el vacío que entonces invadió mi mente y mi corazón todavía me carcomen el alma hoy.

“Tres cosas me preocupan: Su corazón, sus pulmoncitos (que logre respirar) y que logre deglutir”, dijo el Doctor Wong. Mi niño nunca pudo mamar, no tenía ni reflejos de succión al ponerle el pecho y ni siquiera cabía en su boquita el pezón o la mamila, pues no podía abrirla mucho. Su saturación de oxígeno siempre fue muy inestable, de 90% podía bajar hasta 17% o menos. A todo eso había que añadir que era prematuro y que tenía un retraso severo en crecimiento.

El duelo de la aceptación fue lo más difícil. Sí, era mi hijo y lo amaba y no me importaba si era físicamente diferente, pero me preguntaba qué calidad de vida podría tener. No tenía idea de qué era esa enfermedad. Ese día escribí lo siguiente”…¿Qué hubiera hecho yo? ¿Abortar en su debido tiempo? ¿Qué decisión hubiera tomado? ¿Qué hubiera sido lo mejor, y para quién? Ahora estas en este  mundo, mi querido y amado Néstor Jesús, el estar conmigo me llena de ilusión, solo quiero que estés bien, quiero que tengas tranquilidad, que no sufras, que Dios tenga piedad de ti, te amo, y quiero lo mejor para tí… Dios! si quieres llevarte a mi hijo, llévalo de tu mano, si quieres dejármelo, déjamelo sin sufrir… estoy en tus manos…en tu voluntad.”

20130526_201924Durante los 56 días que estuvimos en el área de Neonatos pasamos una gastrostomía con el gran riesgo, pues Néstor no podía ser entubado tan fácil. No lo requirió y todo salió bien. Libró una neumonía y una anemia y con ello le pusieron varias unidades de plaquetas; sepsis tardía y transfusión de un paquete globular. Además pasó por una enfermedad pulmonar crónica y displasia broncopulmonar. Pasamos Día del Niño, Día de la Madre y en ese tiempo vi y sentí el dolor de muchas madres que perdieron a sus hijos por diferentes motivos. Creo que eso fue lo que me fortaleció a la hora aceptar la voluntad de Dios.

Mi fortaleza fue pensar que Dios tenía dos caminos para darme. El primero, era que dejara a mi niño vivir, y que yo me entregaría a él en cuerpo y alma para cuidarlo día a día y en cada cirugía y en tocar las puertas necesarias para conseguir ayuda.  El segundo, que Dios decidiera llevárselo y evitarle todo el sufrimiento de cirugías y complicaciones que pudiera haber, así durante casi dos meses pensaba y le pedía a mi niño que lo que él quisiera yo lo iba a aceptar.

Fue el 15 de mayo cuando nos dieron de alta, aunque siempre me advirtieron de que el hecho de que nos fuéramos a casa no implicaba que estuviera fuera de peligro, pues él todavía salió con oxigeno y con cita médica para diez especialistas. Lo más importante era que estuviéramos juntos y que él conociera a sus abuelos y viceversa.

Y así fue. Hizo su remolino en casa durante 19 días. Vinieron a visitarlo, trajeron regalos, tomamos fotos, lo bañé, lo cambié, me desvelé cada día y no fallé en ninguna toma. Mi corazón sentía que lo tenía que disfrutar hasta el último segundo. En esos días nos dio un gran susto pues dejó de respirar, pero se logró recuperar.

LLEGÓ LA HORA

En junio empezó a tener enema en su cuerpo. Le hicieron estudios de sangre y todo salió bien. El 4 de junio lo lleve con otro doctor, pues seguía hinchadito, y me dijo que tenía que internarse en el hospital, pues al parecer era neumonía y ahora su corazón empezaba a fallar. Yo accedí. Regresamos a casa para preparar sus cosas y no podía despegarme de él. Sentía la necesidad de permanecer a su lado. Néstor me miró y yo lo cargué entre mis brazos y, mientras le daba golpecitos suaves en su espaldita, le fui diciendo palabras de amor, mientras él se fue acomodando poco a poco (raro en él). Y fue ahí donde supe que había llegado la hora del adiós, el momento de nuestra despedida. Lo acosté en su camita y, mientras me miraba fijamente, suspiró por última vez y cerró sus ojitos poco a poco.

Agradezco a Dios que su partida no haya sido en un frio hospital y que me haya permitido tenerlo entre mis brazos y en compañía de mi madre.

IMG-20130605-00507Su funeral fue para un verdadero y amado ángel. Asistieron muchas personas que aún sin conocerlo lloraron y lo despidieron. Estuvo en un jardín de flores blancas y hoy sus cenizas son un recuerdo de amor y de valentía. Néstor me demostró que por más difícil que sea una situación, tenemos que vivirla al máximo hasta el último minuto, que después de la tormenta, la calma vendrá.

La historia de Néstor tuvo un final feliz… Todos esperamos ver a nuestros hijos crecer, no importando las dificultades que tendremos en el trayecto, pero hay casos en donde tenemos que dejarlos ir. Nos unimos a la lucha de todas las personas Treacher Collins o con otras enfermedades raras, pues Néstor fue un Guerrero, igual que todos, y en tan solo 75 días de su paso por este mundo, movió el corazón de muchas personas, no solo el mío… Hubiera sido egoísta de mi parte si me hubiera aferrado a que viviera sufriendo en cada inhalación y no dejar el curso de la vida en manos de Dios.

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42 comentarios el “Después de la tormenta. Por Lizbeth Valderrama.

  1. marissa dice:

    El amor que le dio a su hijo, solo demuestra que es una gran mujer y madre, es un ejemplo de vida para muchas madres. Gracias por compartir esta parte de su vida

  2. maria isabel ramos becerra dice:

    HOLA ARQ. LIZBETH! QUE FUERTE EXPERIE NCIA……PERO QUE AFORTUNADA DE TENER A UN ANGEL QUE TE PROTEGERA POR SIEMPRE DESDE EL JARDIN MAS BELLO AL LADO DE DIOS, QUIENES SOMOS MAMAS NUNCA QUISIERAMOS PASAR POR UNA ENFERMAD CON LOS HIJOS, ES DESESPERANTE AUN CUANDO TIENES LOS MEDIOS ECONOMICOS Y NO PODER SALVAR A TU HIJO, PERO DIOS DISPONE NUESTRO FUTURO. ERES MUY VALIENTE. UN ABRAZO!!

    • Hola Liz,

      Tu y Néstor sois una lección de amor y lucha. Mis respetos a tu inmenso dolor y mi compasión en tu pérdida.

      Necesito hacerte una pregunta. Después de todo lo que viste atravesar a tu hijo durante 75 días, sabiendo ya de todo el sufrimiento vivido por ambos, ¿habrías hecho las cosas diferentes? Como tu misma comentas, de haber recibido información antes ¿habrías interrumpido el embarazo?

      Si te pregunto esto es porque paso por algo similar.

      Te ruego disculpes mi atrevimiento, pero estoy desesperada de dolor.

      Un abrazo,

      Mallela

      • Liz dice:

        Hola Mallela:
        La respuesta a tu pregunta es NO, no lo haría!!

        El tiempo que Néstor y yo vivimos ha sido una experiencia de amor maravillosa, no digo fué, porque aún estoy viviendo en mi corazón lo que el amor causa, dicen que el amor duele, entonces este dolor es el mas maravilloso que he vivido… aún cierro mis ojos y veo su mirada… se quedó grabada en mi mente, y ahora sé que jamas se borrará…aun recuerdo las horas que le sostenía su manita y recuerdo el olor de su piel en cada beso que le daba…a mas de un año aún llegan momentos de desolación y desesperación, pero tuve que hacer una tregua con la vida para seguir adelante…aunque a veces la olvido.

        Si se pudiera regresar el tiempo y esta vez me dijeran Liz serás otra vez la mamá de Néstor solo estará a tu lado 75 dias y pasarás con él los dias de angustia hasta que vuelvas verlo partir, aceptas o le cedes tu lugar a otra mujer? Aceptaría sin dudarlo. Porque sé que hice y dí lo mejor por él y me dejó a cambio una experiencia de vida, y sé que no pudo tener mejor mamá que la que él tuvo.

        Mallela, cada persona vivimos experiencias unicas, similares tal vez… pero unicas, nuestro dolor y nuestra fortaleza son de nuestras creencias y como estemos plantados en ésta vida, lo único que puedo decirte es que si hubiera sabido la condición de Néstor en los primeros meses de gestación, y si hubiera decidido interrumpir el embarazo, hoy viviría con la angustia de no haberle conocido y de no haberle dado la oportunidad de traer su mensaje de amor.

      • Liz dice:

        Las respuestas tu las tendrás, escucha a tu corazón.!!!

    • Liz dice:

      Se que mi Nesty anda brincando por ese hermoso jardin. Gracias por tus palabras.! Un abrazo para ti tambien.

  3. Arcelia Ramirez Serrano dice:

    Que admirable tu fortaleza y el gram amor como mama para tu angelito Nestor Jesus. Solo Dios sabe porque vienen estos angelitos especiales, pero se los regala a mamas especiales como tu porque sabe que daran lo mas que puedan por ellos. Toda mi admiracion y cariño para ti. Una gran mama.

  4. Alejandra dice:

    Felicidades por tu lucha, felicidades por todo el amor que le diste a Néstor, felicidades por compartir tu historia con los que tenemos hijos y felicidades por ser valiente tanto en la llegada de tu bebé como a la hora de decirle adiós. Espero que la vida te sonría. Un abrazo

    • Liz dice:

      Gracias por tus palabras… he aprendido que la vida siempre nos sonrie, la cuestión es… que nuestros ojos lo sepan ver!! Un abrazo fuerte!!

  5. angela hernandez dice:

    Angela Hernandez

    Desconocía todo tu peregrinar y ahora que lo se, si antes te admiraba por la dedicación y el amor que le dedicaste a Nestor ahora te admiro muchísimo mas. como ya te lo decían en los comentarios dios te eligió a ti por ser esa persona tan especial que necesitaba un bebe con esta enfermedad.
    yo, cuando vi a Nestor supe que era un angelito por verlo tan frágil e indefenso y sentí algo muy especial por el porque cumplimos años el mismo día, por lo que siempre va a estar en mi mente y en mi corazón.
    espero que dios te siga dando la fortaleza que necesitas para seguir adelante.

    • Liz dice:

      Síiii!! son del mismo día!! Muchisisisisisissisimas gracias por los cuidados que le brindaste a mi Néstor! Me enseñanste a bañarlo!! Y me aconsejaste sobre sus cuidados! Sé que él estuvo en las mejores manos y los mejores cuidados!! Gracias por brindale a mi angelito no solo cuidados, sino tambien amor!!

  6. Kikey dice:

    El maravilloso viaje de la maternidad no siempre nos lleva a donde esperamos, lo grandioso es que siempre, siempre, te lo digo con el corazón entregaremos el alma por nuestros hijos y lo mejor es que ellos mismos nos darán el coraje y el amor para intentar viajar de nuevo. Te quiero mucho amiguita, no nos mandan tareas más fuertes de las que podamos soportar y lo confortante es que aquí seguimos avante dando testimonio de tanto amor y lucha. KIKEY

    • Liz dice:

      Kikey, gracias por tus palabras, como tú dices “ellos nos darán el coraje y el amor para intentar viajar de nuevo” se que se puede por tu gran ejemplo!! Besos!!

  7. carola villarreal dice:

    Increible la historia, gran leccion de valentia y amor!

  8. Liz dice:

    Hola Mariela!!! Sabes…estoy orgullosa de saber que mi Néstor ahora es un guerrero de Dios!! Gracias por tu amistad, por todas esas palabras, consejos y experiencias que durante mucho tiempo has compartido conmigo!!

  9. Mariela dice:

    Gracias Liz por permitirnos ver en tí y en Nestor a grandes ángeles guerreros que aunque fue un soplo su paso por la tierra, dejó en nuestros corazones una inmensa enseñanza. Me enorgullece ser tu amiga y haber tenido la bendición de conocer a tu pequeño angelito. Por siempre mi cariño y admiración. ¡Bendiciones para ti y Héctor y Dios con ustedes!

  10. Lo he leido muchas veces y cada vez la admiro más! Que fortaleza!! Es increíble poder conocerla! Yo la quiero mucho y la admiro demasiado! Un abrazote :*

    • Liz dice:

      Gracias Naye!! Gracias por estar al pendiente de nosotros, la fortaleza viene de una promesa que le hice a Néstor… “dejarlo ir y no dejarme caer”, que el se sienta orgulloso de mami desde el cielo…!! También te quiero mucho!!!

  11. Hilario Yáñez dice:

    Hola Liz! ….. No conocía muchas cosas de lo que expresas aquí!!! …………. mi respeto y más grande admiración por la entereza con la que enfrentas las cosas y la madurez y el crecimiento que has tenido!!!! … No hay palabras para expresarte mi sentimiento por las circunstancias tan difíciles que pasaste, mi admiración por la persona en la que te has convertido y mi orgullo por poder considerarte mi amiga!!!! ……………. Animo! Te Quiero Mucho!!!

    • Liz dice:

      Gracias Hilario!! Cada persona tiene su duelo de diferente manera, siento que Néstor me fue preparando día a día para su partida y yo le agradezco tanto que haya sido así, porque no sé que hubiera sido de mi!! Ese ser tan pequeñito e indefenso trajo tanta fortaleza y tanta paz a mi vida!!.

  12. claudia sugey dice:

    maestra liz usted es un verdadero ejemplo a seguir ,una gran persona la admiro mucho por su fortaleza ,a pesar de todo usted nunca se rindió siguió adelante dios la bendiga no solo por el gran ser humano que es si no por que hizo asta lo imposible porque su hijito disfrutara cada momento junto a usted .
    🙂

    • Liz dice:

      Así es Sugey!!! lo más maravillos es saber que Néstor y yo estuvimos conectados y felices, tan solo recordar su mirada y como me veía… y sí, disfrute cada momento… Cada que iba al hospital a verlo sentía mariposas en el estómago, pues teníamos una cita Néstor y yo, y no podía quedarle mal y él siempre estuvo ahí esperandome…puntual…!!!

  13. Carolina dice:

    ay maestra me hizo llorar..la verdad admiro su fortaleza.. usted es un ejemplo a seguir! Le mando un abrazote!!

    • Liz dice:

      Gracias Carolina!! la fortaleza sale de un gran amor!!! Abrazote de oso para tí tambien!!

    • Liz dice:

      Llorar purifica el alma! Gracias por estar conmigo viviendo la emoción de mi embarazo y viviendo a mi lado éste duelo!! Un abrazote para tí tambien Caro!!

  14. Acela dice:

    para la mama y abuelos valientes hasta alo inesperado,siempre fuertes y adelante,asi es nosotros papas damos todo por el bienestar de nuestros hijos,que aun ningun, poeta ,ni otro personaje a podido poner un nombre, a la perdida de un hijo, es tan doloroso, no lo quiero imaginar, menos pasar ….dios te siga dando bendiciones, liz ,de enfermera que apresio a mi erik, perdon nestor.

    • Liz dice:

      Gracias Acela!! Siempre voy a estar agradecida de todo corazón por los cuidados que le diste a nuestro Néstor (para tí tú Erik), nunca voy a olvidar cuando lo preparaste tan cariñosamente con sus venditas en las piernitas y los bracitos y su gorrito, y esperaste para llevarlo tú misma hasta el quirófano, todos los consejos y enseñanzas que me diste para sus cuidados, ayudarme a vestirlo por primera vez… en fin…tú sabes!! Te estimo mucho y te admiro por la profesión tan hermosa que tienes, el cuidar a tantos pequeñitos que sin saber quienes son, les das todo tu amor!! Gracias nuevamente!!!

  15. Guille dice:

    Sin palabras Liz pero con muchos sentimientos dios te bendiga. Recibe un fuerte abrazo

    • Liz dice:

      Gracias Guille!! para mi es importante haber logrado mover esos sentimientos que tenemos guardados!! Besos!!

  16. susana dice:

    Me has dejado sin palabras. Un beso enorme

    • Liz dice:

      Hola Susana!! El silencio puede ser la mejor expresión! muchas gracias!! Te mando un beso enorme a tí tambien!!

  17. Silvina Urban dice:

    Eres maravillosa Liz. Si algun dia el destino te pone otro bebe en tu camino… que dichoso sera con una mamá como vos! Te admiro mucho tu fortaleza y positivismo en esta desgracia. Beso enorme

    • Liz dice:

      Gracias Silvina, gracias por verme de esa manera, y ojalá Dios te escuche para que me dé la oportunidad nuevamente de ser mamá!! Yo también las admiro mucho a ustedes… lo saben!!!

  18. pame dice:

    hola liz que fuerza tenes y mas para contarnos todos. quiero regalarte algo que te gusto que publique , es escrito x mi tia .
    Me conectare con la luna y a vos, si a vos te mandare un mensaje a través de ella. Quiero que seas feliz porque para eso estamos en esta vida, que cuando nos damos cuenta la vida pasa volando y por si no te dije antes. Te quiero mucho y gracias por haber pasado por mi vida y haber sido parte de ella no importa de que forma pero sé que hiciste lo mejor que pudiste.

    un gran abrazo !!

    • Liz dice:

      Pame!! que hermosas me siguen pareciendo esas palabras, justo a mi sentir…!! La vida es tan corta que debemos aprovechar cada segundo, debemos darnos ese gusto de vivir y ser felices.

  19. Yuriria Campos dice:

    Otra vez me hiciste llorar, eres tan valiente, Dios hace esto para enseñarnos grandes cosas a muchos de nosotros y solamente el sabe por que y como escoge a sus protagonistas, si te escogió a ti y a Néstor para ser nuestro ejemplo, solo el sabe que vio en ti para ayudarlo a darnos una lección de vida.

    • Liz dice:

      Gracias Yuri!! con mucho amor escribí esta historia, con la intención de compartirla. Y con tus palabras, sé que cumplió el cometido!, Tal vez muchas respuestas a las preguntas que todavía me hago, nunca las tendré…una de ellas ¿por qué a mi? y como lo dices sólo Dios sabe el por qué de su elección… pero como han ido pasando los días he entendido que tuve una experiencia de amor uníca y maravillosa!!

  20. maria rosa dice:

    que fuerte lo que pasaste ,yo las admiros atodas ustedes las mamá con estos niños,como se descenvolven

    • Liz dice:

      Gracias Maria Rosa!! La preparación más importante es la que te dá el gran amor de madre!! todas las madres de hijos con TC o no, tenemos experiencias diferentes, duelos diferentes pero la misma garra!! Besos!!

  21. lucilaguizar dice:

    Me encantó… por ti, por saber que tu corazón esta encontrando paz…. la escritura, es una terapia maravillosa… gracias por hacerlo y compartirlo… Felicidades!

    • Liz dice:

      Gracias Lucy!! esta experiencia de compartir es maravillosa… siempre pensamos que no nos puede pasar, y sí ha sido duro, pero hermoso a la vez…!!

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